Gestión de cookies: el inventario al hueso
Leí políticas de cookies de cuarenta páginas que al final decían «te rastreamos con todo». La nuestra es al revés, corta porque no hay nada que esconder. Sin publicidad programática, sin analítica de terceros, sin botones sociales que sapean; el inventario completo entra en una tabla y lo podés auditar con las herramientas del navegador en dos minutos.
La tabla, completa de verdad
| Pieza | Dónde vive | Para qué está | Cuánto dura |
|---|---|---|---|
| Consentimiento de cookies | localStorage de tu navegador | Que el cartel no te aparezca en cada visita | Hasta que borres los datos del sitio o cambie la versión del aviso |
| Caché sin conexión | Cache Storage de tu navegador | Releer páginas ya visitadas sin internet | Se renueva sola; muere al limpiar datos |
| Sesión técnica | Cookie de sesión | Operación básica del servidor | Se borra al cerrar el navegador |
Fin del inventario. Si algún día sumamos una herramienta que lo cambie, primero se actualiza esta tabla y el cartel de consentimiento reaparece para que decidas de nuevo con la información fresca.
Cómo lo borrás o lo bloqueás
Todo vive en tu dispositivo, así que mandás vos. Desde la configuración de privacidad del navegador podés borrar los datos de este sitio puntualmente, usar el modo incógnito para que nada persista, o directamente bloquear el almacenamiento del dominio. El sitio sigue andando igual; lo único que perdés es el modo sin conexión, y el cartel de cookies te va a saludar en cada visita. Intercambio razonable si preferís cero persistencia.
Del otro lado de los enlaces
La plataforma que reseño y las fuentes enlazadas usan sus propias cookies, con políticas bastante más pobladas que esta. Leelas en destino antes de registrarte en cualquier lado; mi tabla solo cubre lo que pasa acá adentro. El resto de la política de datos, con el marco de la Ley 25.326 y tus derechos, está en datos y privacidad.